El crecimiento económico de una economía tiene una relación positiva con el desarrollo de sus mercados de capitales, y obviamente con el desarrollo del sistema de intermediación financiera, lo que llamaríamos bancarización. En periodos de auge económico el sistema financiero se expande motivado por mayores inversiones que a su vez incrementan el nivel de ahorro en la economía. En economías volátiles y altamente dependientes de precios de materias primas como el petróleo, hierro, cobre, productos agrícolas, etc., el ingreso per capita sufre los impactos de la volatilidad. Cuando el ingreso nacional cae el individuo busca crédito en la economía, y cuando sube otorga crédito, es por esto que para satisfacer los problemas de liquidez que puedan presentar los agentes de una economía es necesario que el mercado de capitales tenga un nivel de desarrollo que permita posibilidades de cobertura.
El juego económico necesita de varios factores para la producción de bienes y servicios, uno de esos factores es el capital, el cual se incrementa a través de la inversión. ¿De dónde obtiene una economía los recursos para invertir?, la respuesta es el ahorro, generado por el sector privado, el gobierno y el ahorro externo.
El ahorro del gobierno también se puede convertir en desahorro porque este proviene del diferencial entre la recaudación de impuestos y los gastos del gobierno y servicio de la deuda, si el gobierno gasta más de lo que le ingresa tendrá que acudir al endeudamiento para hacer frente a sus obligaciones. El ahorro del sector externo viene por el saldo de la cuenta corriente, el cual se determina por la variación en las reservas internacionales y el saldo en la cuenta de capital. En resumen, los recursos necesarios para la inversión publica y privada provienen del ahorro privado y del sector externo.
Ahora bien los orígenes de los recursos para inversión pueden venir por distintos instrumentos: contratos de crédito, contratos de deuda y contratos de participación de capital (acciones).
Las diferencias entre estos dos instrumentos es que la deuda tiene un compromiso de pago de intereses y capital, mientras que los instrumentos de capital no debido a que participan en las pérdidas y las ganancias. Por otro lado, los instrumentos de deuda tienen un privilegio de cobro sobre los instrumentos de participación de capital razón por la cual los tenedores de deuda están dispuestos a cobrar un rendimiento inferior a los tenedores de acciones.
En el caso de las economías volátiles los instrumentos de capital permiten una distribución mas eficiente del riesgo, debido a que frente un alza de los precios de las acciones por efectos coyunturales, los agentes de la economía se benefician del impacto, pero si los precios se desinflan el valor de mercado de las acciones se acomodaran al nuevo escenario económico; por otra parte los contratos de deuda no permiten que su valor nominal se ajuste produciendo situaciones de quiebra y renegociación de contratos que impactarían el sistema financiero.
viernes, 3 de julio de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)